Confiar en el dermatólogo

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Confiar en el dermatólogo

Establecer una relación de confianza con el paciente constituye uno de los logros más difíciles y fructíferos en la especialidad dermatológica. La obtención de esa confianza influye notablemente en aspectos tan importantes como el adecuado seguimiento de las prescripciones o la misma fiabilidad de la historia clínica, sin contar con las frecuentes imbricaciones  psicológicas, que deben ser tenidas muy en cuenta en determinadas patologías.

El maquillaje de hábitos no saludables  o la ocultación de algunos datos que el paciente considera comprometidos (y  hasta humillantes) son, por desgracia, bastante frecuentes cuando el médico es visto como una persona distante y  escasamente comprensiva. Para evitar este tipo de problemas, resulta muy conveniente que el dermatólogo resalte la necesidad de una participación activa por parte del enfermo para lograr su curación.

Si el paciente admite y asimila este planteamiento, se habrá avanzado mucho en la responsabilidad  para el seguimiento de tratamientos incómodos, así como  en el descarte de perniciosas alternativas basadas en engaños o en productos supuestamente milagrosos. Y también en la superación de tabúes que propicien la ocultación o el amañamiento de datos que puedan desconcertar al especialista.

Las experiencias en consulta  demuestran que una adecuada gestión de las emociones del paciente influye en la efectividad práctica de los tratamientos. El dermatólogo debe transmitir al enfermo que  es  él, y no otro, el verdadero protagonista de su salud  y no debe poner en riesgo su principal capital, que es la vida. Este planteamiento le ayudará a tomar las decisiones más adecuadas y a defenderlas activamente con el seguimiento responsable de todas las prescripciones.

A nivel teórico, los motivos para confiar en el dermatólogo son evidentes, ya que se trata del profesional específicamente cualificado para tratar la patología que el paciente le plantea. Sin embargo, sólo la buena relación entre médico y enfermo convierte esa confianza en una herramienta práctica muy efectiva. Los especialistas veteranos saben mucho de esto.

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